ESO, el Observatorio Europeo Austral, es la principal organización astronómica intergubernamental en Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. ESO opera tres sitios únicos de observación en Chile -La Silla, Paranal y Chajnantor- en representación de sus 14 estados miembros. Además construye ALMA junto a sus socios internacionales y diseña el European Extremly Large Telescope.

 

 

 

 

 
 
Explosiones de Rayos Gamma      
Uno de los fenómenos más energéticos en el universo

Las Explosiones de Rayos Gamma (GRBs por su sigla en inglés) son estallidos de rayos gamma altamente energéticos que duran desde menos de un segundo hasta varios minutos, algo así como el parpadeo de un ojo a escalas de tiempo cosmológicas. Se sabe que ocurren a inmensas distancias de la Tierra, hacia los límites del Universo observable.

El VLT ha detectado la luminiscencia posterior al estallido de rayos gamma más lejano jamás conocido. Con un corrimiento al rojo calculado de 8,2, la luz de esta fuente astronómica muy remota ha tomado más de 13.000 millones de años en llegar a nosotros. De esta manera es observada cuando el Universo tenía menos de 600 millones de años, menos del cinco por ciento de su edad actual. Tiene que haber liberado en pocos segundos unas 300 veces la cantidad de energía que nuestro Sol liberará en toda su existencia de más de 10.000 millones de años. Los GRBs son, por lo tanto, las explosiones más poderosas en el Universo desde el Big Bang. Ver noticia de ESO.

Los investigadores han tratado de descubrir la naturaleza de estas explosiones desde hace largo tiempo. Las observaciones indican que los GRBs son de dos tipos: de corta duración (más breves que unos pocos segundos) y de larga duración; y se sospechaba que eran causados por dos tipos diferentes de eventos cósmicos.

En 2003, astrónomos que empleaban telescopios de ESO tuvieron un papel crucial en relacionar los GRBs de larga duración con las explosiones finales de estrellas masivas, conocidas como ‘hipernovas’. Al hacer un seguimiento de las repercusiones de una explosión durante un mes completo, mostraron que la luz tenía propiedades similares a la de la supernova, causada por una estrella masiva cuando explota al final de su vida. Ver noticia de ESO en inglés.

En 2005 los telescopios ESO detectaron por primera vez la luz visible que sigue a una explosión de corta duración. Siguiéndole la pista a esta luz durante tres semanas, los astrónomos mostraron que las explosiones de corta duración -a diferencia de las de larga duración- no podían ser causadas por una hipernova. Por el contrario, se piensa que son generadas por las violentas fusiones de estrellas neutrones o agujeros negros. Ver noticia de ESO en inglés.

 
 
 
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